Mostrando entradas con la etiqueta sostenibilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sostenibilidad. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de mayo de 2012

BREVE EXPLICACIÓN SOBRE EL PRECIO DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA.


¿Creemos que la energía eléctrica es cara o barata?.

¿Sabemos cuánto cuesta generarla y que llegue a nuestros hogares para consumirla?.

¿Tenemos consciencia de que nuestro país es deficitario en combustibles  y por consiguiente ha de importar del exterior todo aquello que no tenemos dentro?.

A continuación exponemos un cuadro sacado del informe de Red Electrica de España (R.E.E.) a 31/12/2011 sobre la estructura de generación neta de la energía consumida en España en dicho año.



De este gráfico sacamos las siguientes conclusiones:

1º.- La cantidad de energía consumida que se ha generado con energías renovables supone el 33% del total, destacando en ella la energía eólica con un 16%.

2º.- El 67% de la energía eléctrica consumida se ha generado con sistemas convencionales (nuclear, carbón, gas, petróleo), combustibles fósiles en su mayoría que no existen en nuestro país y que debemos comprárselas a aquellos países que la poseen.

Esto nos hace muy dependientes por tanto de los movimientos que sobre el precio de estas materias primas se produzcan. De hecho,  en el informe sobre la energía en España editado la Secretaría de Estado de Energía perteneciente al Ministerio de Industria, turismo y Comercio se indica que en el año 2010, el precio medio de los combustibles fósiles en los mercados ha aumentado un 22%.

Leyendo estas líneas podríamos pensar: ¿porqué no invertimos más en las energías renovables y de esta manera seríamos más autosuficientes y no dependeríamos tanto del exterior?. ¿No es cierto que las energías renovables son gratuitas porque nos la da el sol, el viento o el agua?.

Se nos escapa un pequeño detalle. ¿Sabemos cuánto vale generar la energía con estos sistemas debido a la gran inversión que en ellos se debe realizar?.

Resulta que actualmente, es más barato generar energía eléctrica con combustibles fósiles incluso trayéndolos del exterior, que invirtiendo en energía renovable.

El R.D. 661/2007 por el que se regula la actividad de producción de la energía eléctrica en régimen especial contiene las tarifas y primas a pagar para las llamadas energías renovables:
Grupos a: Cogenerarión y uso de energías residuales procedentes de cualquier instalación, proceso o máquina.
Grupos b: Fotovaltaica; Solar térmica; Eólica; Geotérmica; Hidroeléctrica; Biomasa; Biogas de vertederos.
Los llamados “huertos solares”, (energía solar fotovoltaica) perciben 41’75 céntimos de € por cada kWh de energía generada durante los primeros 25 años si producen más de 100 kW de potencia. Y las centrales que utilizan Solar térmica para generar energía eléctrica una media de 26.9375 céntimos de € por cada kWh de energía.

En el caso de la energía eólica reciben, una media de 7.3228 céntimos de € por cada kWh de energía generada.

Sin embargo, fijar el precio de tarifa del kWh de energía eléctrica al cual lo pagamos los usuarios es bastante complejo.

El artículo de Francisco Parra Rodríguez que titula “El problema eléctrico” y que se puede leer en la siguiente dirección de internet http://parrafj.wordpress.com/2011/01/29/el-problema-electrico/ explica cómo se calcula el precio del KW hora.

Pero reduciéndolo al máximo, podemos indicar desde que se genera la energía eléctrica y hasta que llega a nosotros, pasa por una serie de pasos.

Primero existe una subasta para comprar la energía eléctrica y de la que se encarga el Operador del Sistema. Actualmente el precio medio ponderado (OMIE) es de 45.96 €/MWh, lo que se traduce en 4.596 céntimos de € por cada kWh de energía. A este precio hay que añadirle los costes de transportar la energía desde donde se genera hasta donde se consume, y los costes del control y buen funcionamiento del sistema, por último no se nos debe olvidar que toda empresa privada trabaja para obtener un beneficio por pequeño que sea.

Si nos fijamos en los números, lo primero que podemos indicar es que la generación de energía eléctrica mediante sistemas de energías alternativas es más caro que lo que pagamos por ellas y lo segundo que podemos decir es que los combustibles fósiles utilizados por los otros sistemas de generación de energía eléctrica no van a bajar su precio, sino más bien todo lo contrario.

En el siguiente gráfico se indica la tendencia que se prevé en la generación de energía eléctrica en los próximos años.

Las energías renovables que ya nos aportan una parte importante seguirán teniendo una aportación considerable pero podemos ver que los combustibles fósiles (gas y petróleo) tiene el mayor peso.
Como conclusión a todo esto debemos indicar que el precio de la energía eléctrica seguirá subiendo mucho más de lo que nos creemos.

…Y sin embargo consumimos y consumimos energía. Cada día más.


viernes, 19 de noviembre de 2010

EFICIENCIA ENERGÉTICA Y COSTES

A veces lo barato sale caro.

Si nos paramos a pensar un poco antes de tomar una decisión en la que invertir nuestro dinero, tendremos en cuenta varios criterios, si sirve para el fin para el que lo compramos, si nos gusta, el tiempo que puede durar, si lo podemos pagar, etc.

No es lo mismo comprarte un helado, el cual lo vas a consumir inmediatamente, que comprarte unos zapatos, los cuales han de perdurar varios años.

Conforme mayor es el dinero que nos vamos a gastar, mayor debe ser el análisis a realizar.

Sin embargo, cuando vamos a poner en nuestras viviendas un sistema de climatización que permita tener una temperatura confortable durante todo el año, unas ventanas que ofrezcan una mayor resistencia al paso de calor de fuera a dentro o de dentro a fuera, o un sistema de agua caliente sanitaria, normalmente el análisis se reduce, parándose en un solo factor, el coste de inversión.

En ese momento, vemos todas las alternativas iguales de buenas, siendo unas más baratas que otras, y no nos preguntamos las razones por las que puede haber disparidad (en ocasiones importantes) en los precios.

Nunca nos paramos a pensar que los sistemas que consumen energía nos supondrán un coste mensual en la energía que consumen (coste de explotación) y normalmente los sistemas más baratos lo son porque utilizan tecnologías más anticuadas, las cuales precisamente por ello consumen más energía.

Este apartado es más importante de lo que en un primer momento pudiéramos pensar, ya que cuando realizamos una inversión en un sistema de climatización, en la sustitución de las ventanas por otras mejores, o en el sistema de agua caliente sanitaria, es para que dure un número de años importante, al menos quince, por lo que tendremos que informarnos no solo del coste de inicial (coste de inversión), sino de la energía que consume (o que permite ahorrarnos) para darnos el servicio, o del mantenimiento necesario, denominando a todo este conjunto de gastos coste de explotación.

Es muy probable, que en la mayoría de los casos que estudiáramos, aquellas inversiones que en principio nos parecieran caras, resultarían a lo largo del tiempo las más baratas.

jueves, 18 de noviembre de 2010

EFICIENCIA ENERGÉTICA Y SOSTENIBILIDAD

Mientras más desarrollada es una sociedad, más energía consume.

Nos encontramos ¿afortunadamente? para nosotros en una sociedad de este tipo, pero si seguimos así, ¿será el planeta capaz de darnos toda la energía que necesitaremos en los próximos años?, ¿o por el contrario tendremos que empezar a dejar de utilizar elementos que (haciéndonos la vida más fácil o confortable) consumen energía porque ésta cada vez será más escasa?.

Al mismo tiempo, cada día nos damos cuenta de lo deficitario que es nuestro país respecto a las energías primarias, por lo que nos vemos inmersos en los vaivenes que el mercado internacional nos trae, terminando siempre teniendo que pagar más dinero por la misma energía consumida.

¿Qué conclusiones podemos extraer de estas ideas?.
1.- Que si queremos tener un planeta que perdure en el tiempo, que sea sostenible, tendremos que empezar a racionalizar las fuentes de energía agtables.
2.- Que tendremos que utilizar elementos o sistemas, que consumiendo menos energía produzcan el mismo efecto.

Esto último se consigue utilizando aquellos elementos, componentes y sistemas que son más eficientes, es decir, que necesitan menos energía para conseguir el mismo efecto, y si miramos a nuestro alrededor, los encontramos. Por lo tanto tenemos a nuestro alcance el poder seguir consiguiendo los mismos efectos con menos energía consumida.

Dicho así resulta fácil, ¿pero porque no lo hacemos?.

Nosotros los consumidores nos encontramos ante la tesitura de ayudar al medio ambiente, o comprar aquellos elementos que nuestro bolsillo puede pagar, pero en muchas ocasiones es la falta de conocimientos sobre la materia o el no poder conocer a alguien que sea independiente de las marcas comercializadas el poder coger el camino más interesante sin tener un aumento de precio excesivo, porque a la hora de vender los productos todas las marcas son igual de buenas.